El Marco
jueves 24 de noviembre de 2016

La certificación IG de nuestros chacinados sigue marcando el rumbo

Por Paola Nanini*

Más de 12 años de lucha y esfuerzo no fueron en vano: la certificación de IG (Identificación Geográfica) de nuestros productos regionales típicos, que tanto costó conseguir, sigue cosechando reconocimientos, por haber trazado un rumbo en la defensa de productos alimenticios con fuerte marca local.
 
Esta vez fue ArgenINTA quien nos distinguió por este logro, durante una ceremonia que tuvo lugar esta tarde en el Automóvil Club de Buenos Aires, donde estuvimos con Martín Piazzoni, como presidente del grupo IG, en nombre de los chacinadores locales.
 
Ellos recibieron el premio a la innovación de ArgenINTA, en el rubro agroalimentos, y más específicamente en lo atinente a productos típicos.
 
La certificación de IG demandó un largo proceso, que arrancó hace 12 años, primero con la registración del nombre de los “salames de la Colonia”, para proteger la marca de los abusos comerciales. Fue un esfuerzo de la Municipalidad y los productores locales, porque no había ni siquiera legislación que contemplara situaciones de este tipo.
 
Esta tarea continuó durante varios gobiernos y hoy vemos los resultados. Nos llevó tiempo determinar cuál era el salame típico, consensuar una receta y proteger el producto. Hoy, ese esfuerzo es recompensado y nos alienta a redoblar el compromiso de todos los caroyenses para preservar nuestra identidad y tradiciones, y con ellas, nuestros productos.
 
*Secretaria de Gobierno de la Municipalidad de Colonia Caroya.