El Marco
lunes 30 de octubre de 2017

El desmonte en el noroeste cordobés según pasan los años

Un informe de La Voz del Interior revela la pérdida de bosque nativo.

La superficie de bosques nativos se sigue reduciendo en Córdoba. Los desmontes, aunque en grado ya mucho menor que entre los años 2000 y 2012 (cuando marcaron en Córdoba una de las tasas más alta del planeta), siguen restando monte autóctono al mapa provincial. Al desmonte como causa central se suman los incendios forestales y otras actividades que implican, si no la desaparición, al menos la reducción de los espacios en buen estado de conservación. Según el Foro Ambiental Córdoba, al año 2016 sólo quedaban en ese estado 300 mil hectáreas en esta provincia, que representan el 2,27 por ciento de las que hubo originalmente con esa cobertura, hace más de un siglo atrás. 

Durante 2017, se han quemado en Córdoba más de 16 mil hectáreas. De ellas, una buena parte (se estima que más de la mitad) se corresponde con bosques nativos en buen o regular estado de preservación. Los focos más extendidos este año en las sierras fueron los que afectaron regiones del Valle de Punilla, de Sierras Chicas y de Traslasierra, y en los llanos del noroeste, los que quemaron campos con bosque en la zona de Avellaneda (Totoral) y en los alrededores de Chuña (entre Deán Funes y Cruz del Eje).

La imagen, en base a un timelapse,  es una muestra elocuente de cómo se fue reduciendo la superficie cubierta con bosque nativo en un sector del noroeste: corresponde precisamente a la zona entre Quilino, Deán Funes y Cruz del Eje, donde se registró semanas atrás un incendio que quemó unas 2.500 hectáreas (parte de ellas de monte). La sucesión de imágenes satelitales –elaboradas por el Foro Ambiental Córdoba con la herramienta de Google, Earth Engine– muestra la transformación de esa zona en los últimos 32 años, entre 1984 y 2016. Se puede apreciar cómo va variando de verde (cobertura boscosa) a pardo (ya desmontado total o parcialmente, según la intensidad), a la vez que va mutando la textura del territorio con el paso del tiempo.

Ese foco de fuego que demandó dos días para poder ser controlado, cerca de Chuña y de la ruta 16, tuvo presunto inicio en campos que fueron sancionados poco antes por un desmonte selectivo, en el que se investiga una denuncia de uso de herbicidas prohibidos con ese fin, práctica que la ley prohíbe. Por ese desmonte, la Policía Ambiental de la Provincia confirmó que sancionó a los dueños de esos campos a principios de este año, aunque acotó que aún resta confirmar si se utilizó o no un mecanismo químico.

“Como consecuencia de un desmonte químico queda material leñoso muerto in situ, con lo cual se incrementa la carga de combustible inflamable y aumenta el riesgo y la intensidad de los incendios”, apuntó Federico Kopta, del Foro Ambiental Córdoba, sobre la posibilidad que se evalúa. Un trabajo de los investigadores Marcelo Cabido y Laura Hoyos, del Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal de la Universidad Nacional de Córdoba, concluyó que entre 2004 y 2010, en el norte y el oeste provincial fueron 269 mil las hectáreas que cambiaron de uso, por erradicación de bosques. Eso, mientras una ley prohibía los desmontes.

La cifra representa, en sólo seis años, una reducción de casi el 40 por ciento de los bosques nativos que subsistían en 2004 en esa parte del mapa provincial. El norte y el oeste son, junto a las sierras, las áreas donde mayor cobertura boscosa se conserva en Córdoba. Esas 269 mil hectáreas "desaparecidas" entre 2004 y 2010 sumaban bosques cerrados (lo más parecido al monte original) y bosques abiertos (que han tenido perturbaciones pero mantenían hasta 40 por ciento de cobertura de árboles autóctonos). En los últimos años, la tasa de reducción se redujo notoriamente, aunque se siguen sumando lotes deforestados año a año.  

Fuente: La Voz del Interior