El Marco
jueves 23 de noviembre de 2017

Arte y juego: Néstor Enriquez presenta su tesis en Barrio Güemes

El artista presentará su trabajo final para la Licenciatura en Escultura. El barrio, escenario de la obra.

Docentes de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba se harán presentes en la ciudad para evaluar la presentación de un trabajo final de la Licenciatura en Escultura realizado por el artista plástico Néstor Enriquez. “Arte y juego” es el nombre de la instalación que combina escenas escultóricas y diferentes dispositivos lúdicos, proponiendo la interacción y la participación de los vecinos. La actividad se realizará este sábado 25 de noviembre a partir de las 18 horas sobre calle Güemes y Malvinas Argentinas y es abierta a toda la comunidad.

Esta propuesta invita a reflexionar en torno al arte y el juego, en general, y a algunas experiencias lúdicas de los niños en contextos vulnerables, en particular. Nos propone pensar / pensarnos desde una posición cultural y política alternativa, de reconocimiento de la diferencia y la capacidad de acción de los sujetos, que es posible en el marco de proyectos colaborativos dentro del campo popular.

Y esta perspectiva no es casual, porque y aquí entra “en juego” la historia y trayectoria del autor del proyecto. Néstor Enriquez participa en diferentes proyectos artísticos, socioculturales y educativos en espacios públicos como miembro de la Asociación Civil El Espejo, espacios de identidad, colectivo que nace en el barrio Güemes durante la década del ’90.

Este sábado, una vez más, la calle del barrio será el marco de una puesta artística, en esta oportunidad testigo de un trabajo final de grado.

  La obra

La propuesta consiste en la presentación de personajes de cerámica de pequeño formato instalados en un contexto poético que alude a distintas situaciones de juego y a una manera de hacer/accionar en el mundo. Para presentar estos modos de vida,  se recurre al uso de contrastes de materiales y texturas, entre la delicadeza del bruñido de las figuras y la rusticidad de los escenarios hechos con desechos y elementos encontrados.

Más allá de la obra de arte, su colocación y disposición en el espacio público de una calle de un barrio de Jesús María, pretende pensarlas como “conformaciones”. Es decir, como piezas que dejan atrás el proceso de su surgimiento, y van más allá  de su determinación para ser lanzadas hacia lo “indeterminado”. Estas conformaciones sólo se construyen si se cumple con la condición de que exista un receptor, es decir, un jugador que interprete, por eso la participación del público es clave.

Junto con las escenas escultóricas se propone desplegar los dispositivos lúdicos para sugerir una acción e invitar al observador a participar involucrándose en el juego.  Estos dispositivos lúdicos consisten en elementos ubicados de modo que el espectador pueda identificar, que puede tomarlos y modificar las escenas, de alguna manera, interactuar con ellas. Todo esto en un espacio dispuesto para jugar.