El Marco
miércoles 07 de febrero de 2018

La mitad de las motos secuestradas en Jesús María es por causa de "ruidos molestos"

El pasado fin de semana la GUM secuestró 24 motos.

En los controles en la vía pública que realiza la GUM (Guardia Urbana Municipal) de Jesús María, es habitual el secuestro de motovehículos por circular con escapes ruidosos, a partir de equipos en muchos casos adulterados expresamente para generar estruendo.

Durante el fin de semana pasado, al cabo de varios controles, los inspectores secuestraron un total de 24 motovehículos por falta de documentación, casco protector, licencia vencida, alcoholemia positiva y escapes ruidosos.

De ese total de unidades, en la mitad de los casos el motivo del secuestro fue por generar ruidos molestos en la vía pública, mediante aceleraciones y las clásicas “explosiones” en los caños de escape. También se secuestró una camioneta, por alcoholemia positiva de su conductor, y un remis, por licencia vencida.

A su vez, los controles continuaron ayer, en Ingeniero Olmos y Córdoba, y en Almirante Brown y Lavalleja, donde se retuvieron otras 9 motos por falta de documentación.

Desde el municipio remarcaron que la problemática general de los motovehículos, y particularmente el tema de los ruidos molestos, reconocen un origen común: el desprecio de los conductores hacia las normas de seguridad (propia y colectiva) y también hacia las reglas mínimas de convivencia.

“Es casi un absurdo que tengamos que dedicar tanto tiempo y recursos para combatir este flagelo, pero parece que hay gente que no está dispuesta a facilitar la convivencia y se empeña en molestar a los demás vecinos. Vamos a seguir con esta política, para garantizar que en las calles se pueda circular con tranquilidad”, señaló el secretario de Gobierno, César Seculini.

Foto: a mediados del año 2017 el municipio procedió a la destrucción de más de 150 caños de escape adulterados

De la vigencia e intensidad de los controles de la GUM dan cuenta los centenares de motovehículos que se acumulan en los depósitos municipales, situación que llevó el año pasado a la sanción de una ordenanza que habilite a rematar esas unidades o bien facilitar su uso por parte de la Municipalidad.

Otro antecedente que da idea de la magnitud del problema: a mediados de 2017 destruimos más de 150 caños de escape adulterados, provenientes de motovehículos secuestrados.