El Marco
sábado 29 de diciembre de 2018

Detectan pérdida de especies “sin precedentes” en el bosque cordobés

Un estudio indica que más de 70 especies desaparecieron, especialmente plantas pequeñas, algunas de gran valor medicinal.

Por Agustina Conci

Un estudio detectó una pérdida de biodiversidad del 24% en un período de diez años, una tasa calificada de “alarmante” y sin precedentes en el mundo. El trabajo comparó la riqueza de especies de plantas para 18 fragmentos de la zona de bosque llamado Chaco Serrano cordobés. El primer muestreo fue en 2013 y detectó 229 especies. Para 2018, sólo quedaban 163, contando algunas nuevas. El estudio señala que la pérdida actual de biodiversidad es causada principalmente por factores antropogénicos, el cambio climático y la explotación de recursos.

El trabajo, firmado por una decena de científicos y científicas, principalmente cordobeses, del Instituto de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas y Conicet, fue publicado en la revista científica Plos One. Allí se detalla que este tipo de estudio y sus resultados no tienen precedentes para la zona; es que la destrucción del bosque Chaco Serrano de la Argentina central fue sostenida en los últimos 40 años: sufrió una reducción del 94% de su área original. Hoy, el 6% de los bosques nativos que quedan se presentan como fragmentos de diferentes tamaños. En esos fragmentos, que van desde media hectárea hasta superficies de mil hectáreas, se concentró este relevamiento, que evaluó zonas al este de la ruta E-53, y de la Reserva La Quebrada (Río Ceballos).

Todos estos espacios de bosque están incrustados en zonas agrícolas, de trigo, soja o maíz, y además todos experimentan el pastoreo de ganado. Mientras más aislados quedan los fragmentos de bosque, más problemas existen para su recuperación. Los bordes del bosque son los más susceptibles a los cambios, como el aumento de la exposición a la radiación solar, las sequías y las tormentas de viento, así como a los herbicidas y pesticidas utilizados en los cultivos, según indica la publicación.

“En 2013, registramos un total de 163 especies de plantas en todos los fragmentos de bosque […]. De las 229 especies de plantas registradas en 2003, 91 especies se perdieron en 2013, lo que representa una disminución general del 39% en la riqueza de especies de plantas después de una década. Por otro lado, 25 de las 163 especies fueron nuevas en 2013 y no se habían observado anteriormente en 2003, lo que implica un 15% de ganancia de especies. Como resultado, hubo una pérdida neta de riqueza de plantas del 24% a nivel del paisaje”, detalla el informe.

El bosque y sus propiedades

“Medimos una tasa que comparativamente con otras regiones del mundo, es la pérdida más alta registrada hasta el momento, incluso hasta diez veces más que Europa”, indicó Ramiro Aguilar, investigador que firma el estudio.

Las especies más sentidas son las de corta vida, que se pierden en mayor proporción. Arbustos medicinales importantes, como la marcela (Achyrocline satureioides) y la carqueja (Baccharis articulata), ya no se encuentran en ninguna de las zonas estudiadas. Se suman a las casi 70 especies perdidas.

El avance de la frontera urbana, ganadería y los incendios son los principales responsables. “Si no se modifica el sistema, se seguirán perdiendo especies”, indicó Aguilar.

Un alerta más

Numerosos estudios dan cuenta de la pérdida constante del bosque. Del Chaco Serrano, se perdió el 94% de la cobertura original. Esta es una alarma más, y como siempre, parece ser el último llamado urgente a un cambio de paradigma. “Argumentamos que las extinciones de las plantas continuarán durante las próximas décadas a menos que se tomen medidas de manejo activo para aumentar las áreas de bosques nativos”, añade el colectivo científico.

“Si la inmigración de especies de plantas no aumenta significativamente en los próximos años, entonces es probable que las extinciones de plantas continúen durante las próximas décadas, y la riqueza de especies disminuya hasta un punto en el que las extinciones a nivel de fragmento puedan convertirse en extinciones regionales de especies al Chaco Serrano, lo que lleva no solo a cambios en la fisonomía de la vegetación, sino también a una pérdida de servicios ecosistémicos clave”, alerta el estudio.