El Marco
miércoles 13 de marzo de 2019

"Están dilatando todo para no pagarnos, para cansarnos, para desunirnos; pero la lucha sigue"

Exempleados del Súper Uno marcharon junto a vecinos a cuatro meses de los despidos.

Un centenar de vecinos y vecinas acompañó en una nueva marcha a las extrabajadoras y extrabajadores de Súper Uno tras cumplirse cuatro meses del despido masivo y el cierre parcial de la empresa. Una lenta procesión recorrió el tramo de la Avenida San Martín que une la Plaza Nicolás Avellaneda con el emblemático centro comercial caroyense. Pancartas, pañuelos amarillos (en alusión al color del logo de la firma), velas encendidas y el sonido indignado de las palmas dieron el marco al reclamo de justicia.

"Estamos a la espera de una pronta respuesta para nuestra situación", comenzó Natalia Bustos, una de las extrabajadoras, cuando era consultada por la prensa sobre las novedades del proceso. esa respuesta que esperan, no es otra cosa que la reincorporación en el caso de que el centro comercial vuelva a abrir sus puertas y el pago de salarios e indemnización adeudadas. Bustos aseugró que "el súper sigue funcionando, es de público conocimiento", y solicitó a quienes vayan a comprar que "pidan factura", ya que es la única manera de que el síndico pueda controlar el flujo comercial y no suceda un vaciamiento con mayor perjuicio para los extrabajadores.

Hace una semana, el Ministerio de Trabajo intimó a la empresa a dar una respuesta sobre el avance de las negociaciones con la firma "Cordiez", empresa interesada en explotar el centro comercial, e incluso dispuesta a reincorporar a trabajadores y trabajadoras despedidas. El plazo para la respuesta era de 72 horas, sin embargo, no hubo ninguna notificación de parte de los responsables de la firma Súper Uno. Esa es la última novedad a la que accedieron los exempleados respecto del dilatado proceso. "El señor D`Olivo no colabora con la negociación, no quiere destinar el dinero a pagar los sueldos y la indemnización, él prioriza la deuda con YPF", expresó la exempleada, y agregó: "es muy obvio que están dilatando todo para no pagarnos, para cansarnos, para desunirnos; pero la lucha sigue, así seamos dos o tres que todos los días hagamos marchas que hagamos asambleas".

Hay 40 personas despedidas que se inscribieron para volver a ocupar su puesto en el caso de que otra firma reabra sus puertas. "Muchos han conseguido trabajo y han decidido que si los convocan a trabajar, van a dejar ese trabajo", expresó Bustos. Al mismo tiempo, hay arrededor de 20 trabajadores y trabajadoras que no han podido acceder a un empleo más o menos estable en estos cuatro meses, "vivimos de changas o de lo que aparezca para poder subsistir. Somos muchos que tenemos familia y no nos queda otra que agarrar lo que venga", dijo.