El Marco
viernes 12 de abril de 2019

Los votos ambientalistas no tienen quién les escriba  

La Fundación Mil Aves analizó en una carta abierta la ausencia de propuestas para el ambiente cordobés, estallado de conflictos en el mapa territorial.

 

Ya estamos a toda marcha con las campañas, los videos en redes y la lista de propuestas grandes y pequeñas de aquellos que pretenden gobernar desde los distintos escaños en la provincia.

Sin embargo, en la Fundación Mil Aves afirman sorprendidos que, tras analizar discursos y propuestas en esta campaña electoral, “no encontramos en ninguna de ellas, el reflejo de la realidad ambiental de nuestra provincia por lo que la protección y el cuidado de nuestro patrimonio natural pareciera estar ausente de sus escenarios electorales”.

“Tratándose de un tema tan importante y sensible para la sociedad, nos llama la atención que, hasta ahora, hayan eludido mencionar las deudas ambientales que la clase política tiene en este tema sobre todo en Córdoba, provincia que uno de ustedes gobernará durante 4 años, tras las elecciones del 12 de mayo próximo”, expresa el documento, firmado por el presidente de la ONG, Guillermo Galliano.

El documento resalta la alta y activa participación ciudadana que confluye en técnicos, científicos, vecinos y organizaciones que desde hace años alertan sobre el mal uso y abuso de los bienes comunes (Elmarco) .

“Los ciudadanos y vecinos de cada rincón de la provincia ya no son espectadores pasivos de cómo las malas políticas ambientales arrasan nuestros bienes naturales. Los atropellos ambientales decididos en un escritorio fueron, son y serán frenados por una ciudadanía activa”, escriben. “Es por eso, que esperamos que los candidatos a gobernarnos, presenten propuestas reales para solucionar definitivamente los problemas que nos aquejan a los cordobeses, desde hace décadas”, agrega la carta.

 

 

Puntos críticos

 

Estos son los puntos que resaltaron como necesarios en las propuestas políticas:

 

1- Resolver, definitivamente, la deplorable situación de la PLANTA DEPURADORA DE BAJO GRANDE que arroja, sin tratamiento, los desechos cloacales de la ciudad de Córdoba al río Suquía, contaminando las aguas hasta su desembocadura en la laguna de Mar Chiquita; futuro Parque Nacional.

2- Aplicar medidas efectivas que protejan el escaso 3% de BOSQUE NATIVO que nos queda a los cordobeses, implementando incentivos económicos significativos a los propietarios que lo protegen, y el cobro de multas más onerosas y serias a los dueños de campos que no lo preservan.

3- Destinar un presupuesto digno para el funcionamiento eficaz de las RESERVAS NATURALES, que hoy solo figuran en los papeles y que no cuentan con un plan de manejo. Áreas protegidas en las que los guardaparques no tienen acceso a recursos para poder desarrollar sus funciones de protección y cuidado de esos territorios.

4- Designar a funcionarios idóneos y comprometidos para comandar la SECRETARÍA DE AMBIENTE Y CAMBIO CLIMÁTICO y no, a representantes de empresarios desarrollistas o ganaderos.

Córdoba necesita funcionarios que estén a la altura de sus responsabilidades y que velen por la protección de nuestros ambientes naturales, aplicando políticas ambientales eficaces y dejando de lado el maquillaje ecológico como política de Estado.

5- Tomar medidas contundentes para evitar los INCENDIOS FORESTALES, por los que venimos perdiendo cientos de miles de hectáreas de bosques todos los años, ya que curiosamente, tras los incendios suelen surgir proyectos para la edificación de barrios privados, la plantación de algún monocultivo o un camino nuevo en los terrenos arrasados por el fuego.

6- Aplicar planes de REFORESTACIÓN CON ESPECIES NATIVAS en toda la provincia, que obliguen a los propietarios de campos a cumplir con los porcentajes de preservación de bosque nativo que la ley exige.
Esto no solo evitaría la recurrencia de grandes inundaciones que sufre la provincia sino que, además, contribuiría al aumento de la biodiversidad.