El Marco
miércoles 09 de marzo de 2016

Las mujeres trabajadoras caroyenses de principios del siglo XX

La historiadora Patricia Roggio habla de cómo era pertenecer al género femenino.

En torno al 8 de marzo, la historiadora Patricia Roggio comparte qué significa analizar la historia desde una perspectiva de género: “Tiene que ver con entender que el género es una cuestión cultural, donde en general la mujer ha tenido un lugar subordinado en sociedades patriarcales como la que tenemos”.

  Entre otras líneas de trabajo, Roggio investigó el rol de la mujer en la producción agrícola en Colonia Caroya durante la primera mitad de siglo XX. Para comprender la dimensión de este sector vale tener en cuenta un dato que recupera en sus investigaciones. Según el censo de 1914, las mujeres ocupadas en el agro cordobés constituían el 26,53 por ciento del total de mano de obra.

Poli-funcionales

  “Hasta la primera mitad del siglo XX la división sexual del trabajo entre la casa y el campo era menos rígida, antes de la mecanización de la agricultura cuando la mano de obra era el principal factor limitante de la producción, las mujeres trabajaban en el campo junto con los hombres.”

  Entre los principales mandatos que debía cumplir la mujer en ese contexto, se encuentra la procreación de un número considerable de hijos e hijas que se sumaban al mercado de trabajo; mantener la higiene del hogar, transformar la materia prima en alimentos, las telas en vestimenta; socialización y transmisión de normas a los hijos e hijas, el cuidado de los ancianos y enfermos.

Trabajar y trabajar 

  En una de las entrevistas realizadas para sus investigaciones, en 2008 obtiene este testimonio de Cuqui Panontini (70): “Yo siempre he trabajado siempre trabajar, cuando salía de la fábrica hacía las cosas de la casa o a la chacra, hacía lo mismo que los varones, arar, carpir… la situación de la mujer ha cambiado mucho para bien, me gusta más ahora porque antes pobres mujeres trabajaban mucho. Ahora trabajan más libres, él --refiriéndose a los esposos-- no te dice nada, no te reta, antes era trabajar y además te retaban; era cosa de locos”.