El Marco
lunes 30 de septiembre de 2019

El día después, ¿qué hacer luego de un incendio forestal?

Algunas pistas para cuando se sofoquen las llamas.

Por Natalia De Luca*

Primero es necesario tomar conciencia que la cobertura ecosistémica sufre como nuestra piel después que se quema. Se torna muy sensible, y si la manoseamos y pisoteamos, profundizamos la herida y le costará más cicatrizar. Plantar árboles nativos puede ser un buen plan, pero justamente eso debe ser "un plan". Es decir una acción dentro de una planificación, que comienza con un diagnóstico. Nos planteamos qué, cómo, dónde y cuándo, para que nuestra iniciativa no se diluya con las primeras lluvias.

Principlamente, debemos exigir políticas públicas de restauración de estos ambientes que cada año se degradan más, y saber que la reforestación es una herramienta de restauración ambiental, y no es la única. Podemos hacer mucho más que solo plantar árboles nativos.

En primera instancia, el sitio afectado por el fuego debe cicatrizarse para que el árbol plantado pueda sobrevivir. Debemos impedir que dementes vuelvan a quemar el mismo lugar, proteger los renovales de nativas del ganado, usar los árboles quemados como perchas semilleras, evitar el sobrepisoteo humano, extraer las exóticas que siempre aprovechan la oportunidad posfuego para avanzar, frenar la erosión hídrica con pequeñas obras de piedra y sembrando in situ pastos nativos. Solo luego que logremos todo esto, será exitosa una plantación de nativas en el área incendiada. Finalmente y muy importante, antes de plantar es necesario definir correctamente cuáles son las especies nativas pioneras del sitio a intervenir.

* Ingeniera Agroforestal