El Marco
lunes 16 de mayo de 2016

"La escuela puede producir alimentos sin agroquímicos"

En el Giovanni Bosco trabajan intensamente en la huerta escolar.

Estudiantes de cuarto año de la escuela Giovanni Bosco de Colonia Caroya trabajan intensamente en la huerta escolar. Con más o menos frío, con el suelo seco o embarrado, ahí salen a cuidar las verduras de hoja y aromáticas que cambian la monotonía del barrio. El compromiso colectivo en el proyecto es la clave observable de un espacio que da cuenta de que producir verduras de calidad es posible. “El mensaje es que sepan que pueden producir sus alimentos en cualquier pedazo de tierra sin usar químicos y a menor costo”, explica Ernesto Baldo, docente de Producción Vegetal.

Un grupo se encarga del riego, mientras otro remueve la tierra para un futuro vivero. Otros acomodan un sector donde se montará la estructura para proteger a las especies de la helada. La huerta de 400 metros cuadradas fue armada por alumnos de esta escuela, y actualmente la utilizan los tres últimos cursos. “En cuarto año se trabaja en lo hortícola, en quinto año en la fabricación de abono con lombrices y sexto año se aboca al vivero forestal”, indica el docente.

Baldo da cuenta de las implicancias de esta práctica educativa. 

Para el profesor la importancia de este tipo de práctica en la escuela para por “valorar cada terreno y  cuidar el medio ambiente”. “Los chicos aprenden a hacer una huerta con aromáticas, forestales, ornamentales, hortícolas sin ningún agroquímico”. Con este aprendizaje “entienden que se puede sembrar y cultivar un ser vivo sin utilizar un pesticida” y además “ven que pueden comer verdura fresca sin ir a una verdulería, abaratar costos y además hacerlo de manera sana”.