El Marco
miércoles 22 de junio de 2016

Analía Juan propone que los niños escriban sus propias historias

La escritora narra su experiencia en los talleres literarios para grupos infantiles. 

 

Analía Juan combina un hablar calmo con un apasionamiento notable. Esta mujer reconocida por el dictado de talleres literarios infantiles compartió con El Marco Rec su derrotero en torno a esta práctica, que llena de satisfacción su vida. “Cuando el niño ve que el que les lee disfruta tanto como ellos, se apasiona”.

Recorridos

Analía guardó varios años su pasión en torno a la literatura. Más allá de leer cada libro que andaba dando vueltas no dedicaba su vida a esta actividad. Dice: “Siempre fui una enamorada de la lectura. Los libros que había en casa los leía todos, sacaba de la biblioteca del colegio”. Su vida siguió por un camino tradicional, estudio en recursos humanos y trabajo en relación de dependencia hasta que tras dejar ese empleo luego comenzó a participar de talleres literarios. “Ahí surgió la escritura, primero escribiendo para mis hijas, y luego me vi escribiendo por amor a escribir”

Hay calidad

La escritora y tallerista entiende que la literatura infantil “es un mundo enorme”. “Quizás estamos acostumbrados los clásicos o los que vienen de regalo con un diario, pero cuando los padres empiezan a leer a otros autores como Luis Pescetti le encuentran otra vuelta, donde hay disparates maravillosos”. Analía valoró a escritoras como María Teresa Andruetto “de Córdoba que ha gana el premio más importante de la literatura infantil”, el Hans Christian Andersen (2012).  

Forma de trabajo y logros

“Trabajar con los chicos a partir de un taller literario es sorprenderse con la imaginación de esos niños, que es algo maravilloso. Nosotros disfrutamos de los cuentos. Buscamos lecturas que tengan disparadores y a partir de eso empezamos a volar a inventar”, describe sobre su forma de trabajo. Especialmente da una clave: “Los chicos disfrutan mucho que una persona les lea se apasiona tanto como ellos”.

Más allá de que no es el objetivo de fondo, Analía ha hecho participar a sus grupos de diversos concursos. La intención explica “no es que compitan sino que muestren lo que producen”. A partir de esas participaciones obtuvieron primeros premios en un concurso federal organizado por el Ministerio de Educación, que derivó en viajes a Buenos Aires y a Chapadmalal (Costa Atlántica) como premio. “Para muchos era la primera vez en capital o que veían el mar, ser parte de eso fue algo increíble”. Además el año pasado, a partir de esa participación miembros del taller fueron incluídas en una producción del canal para niños Paka Paka. “Realmente algo maravilloso, algo que surgió a partir del talle”, comparte sensibilizada.

Ingeniarse ante los precios

Analía Juan destaca los altos precios que tienen los libros para niños y niñas en la actualidad. Ante ese escenario sugiere fomentar el acceso a las bibliotecas populares y a las de las escuelas, que cuentan con vastas colecciones. “Hay que aprovechar ese universo de libros”.

Además llama a estimular la lectura, “como se motiva la pasión por el fútbol o los fierros (autos)”. “Si uno los liga al cuento desde el amor por la lectura, eso queda. Si los libros están caros y ademá no se puede ir a la biblioteca, hay que apelar a la imaginación, inventar historias. Lo que le diga el papá o la mamá es maravilloso, eso hay que aprovecharlo”.