El Marco
lunes 04 de julio de 2016

Opiniones y sensaciones pos audiencia por reservorio El Carapé

Por Gerardo Guirado*

 ¿Qué sensación nos dejó la Audiencia Pública del 13 de junio sobre la obra que realizará la Provincia sobre el río Carapé? Para hablar sobre ello, resulta necesario tener en cuenta el fin de su realización. La idea de toda audiencia pública es la de generar un espacio que permita la expresión de diferentes sectores, en el que cada uno de los expositores pueda manifestar su posición respecto a la obra pensada para mitigar los problemas de inundaciones que afectan a los pobladores a lo largo de su cuenca, y así considerar las posturas de los interesados. En la audiencia, hubo expresiones de vecinos, miembros de organizaciones sociales y ambientales, funcionarios locales, pero creo que el gran ausente fue el sector de especialistas técnicos, los cuales están en posición de aportar datos, informes y sustento técnico para lograr construir un proyecto que sea favorable a todos los pobladores de la cuenca. Poder construir algo intermedio, y no caer sólo en opiniones a favor o en contra al proyecto original resulta una oportunidad para dar una solución adecuada con el objetivo puesto en el bien común. La apertura del proyecto a la sociedad, que permita la participación de diferentes técnicos, disiparía ciertas dudas que sobre la población se presentan, en función del lugar elegido para el emplazamiento de la obra, atendiendo a la sensibilidad que genera la zona por ser Reserva Natural.

Además, creo firmemente que para encauzar el proceso de evaluación hacia el logro de soluciones consensuadas y no quedarse en discusiones estériles, se deben trabajar dos aspectos básicos: tomar conciencia de la compleja situación ambiental de la cuenca y dejar de lado determinados prejuicios en relación a propuestas de solución planteadas por el Estado Provincial. En relación al primer punto, la cuenca presenta una degradación ambiental importante, que requiere acciones en el corto plazo para poder prevenir una mayor degradación en el futuro próximo. La situación en la que nos encontramos es el producto de años de no existir controles en las actividades relativas al uso del territorio, actividades privadas sin regulación por parte del Estado en sus diferentes estamentos, sumados a incendios y eventos climatológicos de magnitud. En función de lo anterior, debemos intervenir de alguna forma para evitar futuras catástrofes, que según lo que presentan estudios en relación al clima y lo que se viene observando en los últimos años, se han exacerbado, no existiendo posibilidad alguna que el estado actual de la cuenca lo pueda regular por sí sola.

Con respecto al otro aspecto, la metodología seguida por el Estado Provincial en el proceso de presentación del proyecto a la sociedad, generó en la población cuenca arriba, el efecto contrario al buscado, ya que les llevó a pensar que está todo definido, sin tener en cuenta sus expectativas y opiniones, vulnerándose así, creo yo, uno de los principios constitucionales básicos, cual es el acceso a la información en todos aquellos proyectos que impliquen una alteración del medio el ambiente. A pesar de esta situación, (que considero fruto de la inexperiencia por parte del Estado en la gestión de estas cuestiones y que deberá ser revisada para futuros proyectos), creo que en función de no muy buenas experiencias del pasado en participaciones del Estado en temas ambientales, automáticamente desacreditamos todo lo que proviene del sector estatal. Aquí es donde debemos hacer un cambio, dejar prejuicios de lado y tener en cuenta que en el Estado también existe gente capaz, con ganas de hacer las cosas diferentes y que su trabajo puede ser valorado, si nos focalizamos en resaltar los puntos positivos y contribuimos desde nuestro lugar y conocimientos, como ciudadanos responsables.

Por último, respecto a la obra planteada en la cuenca alta, estoy a favor de la realización de este tipo de intervenciones para poder mitigar la problemática actual, pero opino que no deben ser acciones aisladas sino estar acompañadas de otras complementarias, porque sabemos que esta obra por sí sola no es la solución al complejo problema de nuestra cuenca. Se debe trabajar en la participación activa del Estado en el control de las diferentes actividades relacionadas con el uso del territorio, realizar una fuerte campaña de reforestación y recuperación de espacios verdes a lo largo de toda la cuenca, exigir a nuestras autoridades regulación y control de las actividades privadas en la cuenca y por sobre todo participar activamente toda la ciudadanía para poder revertir la situación actual.

Es necesario que en las decisiones que tomemos como sociedad prime el sentido común y la racionalidad, para lo que se requiere sin excepción, que basen en un adecuado asesoramiento técnico, sin perder nunca de vista que el objetivo principal de todo esto, es la preservación de la vida de nuestra población.

*Vecino de Jesús María; amparista contra la Provincia por falta de obras en cuencia del río Guanusacate.