El Marco
martes 02 de agosto de 2016

Carta a Rafael Di Marco

Por Julio Ortega*

Sr. Rafael Di Marco:

El 15 de febrero de 2015 nos unió en la tragedia, nos unió en lo importante. El 15 de febrero muchos de mis vecinos estuvieron con Ud. codo a codo ayudando en su tragedia personal por el  hecho de ser una tragedia y porque ocurrió un nuestra casa, en nuestra zona, a la vera de nuestros ríos. Con cada una de nuestras catástrofes hemos aprendido, hemos trabajado para que no vuelvan a ocurrir y si suceden, para estar preparados en mitigar sus efectos. Por eso trabajamos en la Mesa de Agua, El Colectivo sin frenos, La Coordinadora,  por eso participamos en la Defensa Civil,en los Bomberos y el Club. Y por eso trabajamos ayudando en las políticas públicas de nuestro gobierno municipal con el objeto de hacer de nuestro pueblo un ‘pueblo parque’, como lo dice nuestro Plan de Ordenamiento Territorial sancionado en el 2008. Todo lo que hacemos es con un solo objetivo: que nuestros vecinos vivan mejor, en el convencimiento de que vivir mejor es vivir con la naturaleza y no de la naturaleza. Claro que suena utópico y alocado, pero se puede y la prueba está en la participación de los habitantes de un pueblo convencido, participando en una Audiencia Pública donde tenía la necesidad de hacer escuchar lo que piensa y siente. Como una paradoja de la vida, quienes estaban manifestándose en esa asamblea, eran los mismos que angustiados, acongojados y desesperados lo ayudaron en su tragedia. ¿Qué nos separó 550 días después? La política de gobierno, nada más.  No voy abundar más sobre lo que nos distanció, sumamente claro ha sido Ud. en describir todas las artimañas que, nosotros, los ciudadanos, hemos sufrido por la política gubernamental. Solo necesito visualizar que estas políticas que se trata de imponer, no están solas dando vueltas por la comunidad, son impulsadas por los cómplices de siempre que nada les importa de las tragedias del 15F ni el futuro de mi pueblo o el futuro de la cuenca toda. A ellos sólo les importa maximizar la renta de sus capitales. A esta altura de lo que hemos vivido, me gustaría escuchar a sus vecinos apoyando al intendente de Colonia Caroya en su pedido de que la provincia actúe en la prohibición del loteo en los límites con mi pueblo. Pero no porque está al lado de mi pueblo sino porque es un deterioro más de una cuenca que no se podrá controlar. Me gustaría escuchar gestiones por la infraestructura de Atahona o de Obispo Trejo. Pero, Sr. Di Marco por favor, quiero que se me entienda bien. No estoy tirando en cara nada, solo quiero remarcar  el único punto que disiento con Ud. Nosotros, los ciudadanos, somos los primeros que tenemos que preocuparnos por lo que pasa en nuestros pueblos. A partir de la asunción de los problemas, gestionar con nuestro intendente para que las cosas se realicen es nuestro deber y de allí,  hacia arriba en la escala institucional. Nuestro derecho como ciudadanos a participar nos da la garantía de que cosas como las que hemos vivido y muchas otras mucho más pequeñas, pero que hacen a nuestra vida cotidiana, se realicen y se realicen bien. Lo invito a sentarnos, a iniciar un reunión de dialogo entre vecinos que coincidimos en que lo que primero tienen que hacer las autoridades de la provincia, es un estudio integral de la cuenca del río Jesús María. Lo invito a convocar a la provincia a que entre todos busquemos la solución. Y sepa Ud. que con el mismo compromiso con el que defendemos nuestro pueblo hoy, vamos a buscar juntosla solución para que todos podamos vivir en armonía dentro de las pautas que cada uno pretende para su vida.

Con atenta consideración y esperando darle un fuerte apretón de manos en la próxima audiencia, lo saluda su vecino: Julio Ortega (DNI 16740699)

*Vecino y activista de La Granja.