El Marco
sábado 24 de septiembre de 2016

Avanza un loteo próximo a zona afectada por crecidas del 2015

Lo encabeza el ex intendente Marcelino Gatica en Alto Los Molinos.

El avance de un loteo de la zona de Alto Los Molinos, en el oeste de Jesús María, generó una serie de reclamos por parte de vecinos. La iniciativa abarca 13 hectáreas, ubicadas al oeste del barrio ya existente allí, una de las zonas más afectadas por las inundaciones de 2015. El proyecto urbanístico de 84 lotes de 1.000 y 1.200 metros cuadrados es encabezado por el ex intendente Marcelino Gatica, quien inició los trámites en 2013 y obtuvo la pre-factibilidad por parte del municipio en 2014. En octubre de 2015 mediante un decreto se aprobó el anteproyecto y actualmente aguarda la aprobación de Ambiente de la Provincia, luego de haber presentado el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) con fecha julio de este año. En mayo, el proyecto fue frenado, clausura mediante, por Policía Ambiental ya que se estaban realizando tareas sin contar con los trámites finalizados, que incluían el EIA, la audiencia pública y el visto bueno final de la Provincia. La audiencia iba a realizarse el próximo martes, pero a último momento, desde Ambiente de la Provincia le comunicaron a uno de los vecinos interesados en participar, la suspención de la misma. Sin embargo, en la web de la Secretaría de Ambiente todavía puede verse la fecha original del 27 de septiembre para la realización de la audiencia.

Clausura por parte de Policía Ambiental.

Acerca de la ubicación del loteo, el propio EIA presentado por el desarrollista y realizado por la firma ETNOS reconoce que se ubica en algunas zonas a cien metros del río Guanusacate. Y señala que "al considerar la sección en su conjunto era de esperar que los meandros presente en la zona de aguas arriba, tendiera a ser rectificados ante flujos severos y a su vez realizar procesos erosivos hacía la margen Sur". Y advierte de la situación del lugar, al sostener que "ante los eventos hidrometeorológicos ocurridos entre el febrero y marzo de 2015, la Municipalidad de Jesús María y el Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos de la provincia de Córdoba, llevan adelante proyectos y obras de remediación del cauce del Río Guanusacate, enmarcadas dentro del sistema de obras para la regulación de crecidas en la cuenca alta, media y urbana". Obras que aún no están finalizadas y no han sido acompañadas de ordenamiento territorial, reforestación ni exigencias para los campos agrícolas acerca de obras que reduzcan el avance del agua. 

Mapa presentado por la empresa en el EIA.

Ante el incio de acciones en la zona, un grupo de vecinos presentaron este año una serie de notas ante el Municipio y la Provincia, consultando por las correspondientes aprobaciones de la obra y advirtiendo el estado ambiental del sitio, con la experiencia de inicios de 2015 como punto clave. Agustín Araya, Gerardo Guirado, Daniel Ponso y Rafael Di Marco-padre de Mariana, fallecida al ser arrastrada por el río-- firmaron la nota enviada a Ambiente donde documentaron el estado de situación. 

Extracto de la nota enviada a Ambiente. 

 

Consultado acerca de la aprobación del anteproyecto en 2015 (decreto 494/2015), el entonces secretario de Desarrollo Urbano y actual titular de Ambiente, Hugo Cagliero, sostuvo que "no había motivos legales para no aprobar", que "al no estar en línea de rivera no existían impedimentos" y aclaró que "será la Provincia la que determine si existe algún riesgo". Aún sin tener la aprobación final, Gatica indicó que "ya se pagaron 150 mil pesos al municipio por el proyecto de agua y cloacas". El ex intendente decidió correr ese "riesgo" basado en "haber hecho todos los trámites correspondientes" y confiar en que hasta el momento "la zona es urbanizable".

Ante la preocupación de quienes presentaron las notas a los organismos públicos, desde el emprendimiento aseguran que mejorarán las condiciones del barrio. Mediante el EIA afirman que mediante la instalación de una laguna de retardo y otras intervenciones el escurrimiento tendrá “una reducción promedio del 14 por ciento del caudal entre la condición futura con respecto a la actual”,

Desde otro ángulo analiza la situación la doctora en Ciencias Agropecuarias Alicia Barchuk, especialista en el análisis de cuencas y ordenamiento territorial. Esta investigadora, quien fuera presidenta de la Comisión de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos de la Provincia, relevó la cuenca desde Sierras Chicas hasta la zona este de Jesús María. Mediante monitoreo y registros en territorio analizó el avance del río pos verano 2015. Uno de los puntos que visitó fue justamente Alto Los Molinos. “No se puede seguir haciendo cambio de uso del suelo aquí, lo primero que hay que hacer es parar todo y ver cómo recuperás funcionamiento de la cuenca”, dice la especialista. A partir de sus estudios plantea que “las señales de mayor gravedad ya han ocurrido; se han producido los síntomas más extremos, que es la erosión retrocedente con desprendimientos enormes de las paredes del río en Jesús María”. Aquí lo central es un proyecto de ordenamiento que apunte a "recuperar estructura del suelo a través de un plan de reforestación, que justamente permita retener agua en grandes extensiones.”

Barchuk advierte la gravedad ambiental de seguir urbanizando.

Barchuk plantea realizar una mirada integral de la cuenca. 

Mientras se aguarda la confirmación de la fecha para la audiencia pública continúa la preocupación de algunos vecinos por el avance de estos desarrollos, que vale remarcar tienen toda la documentación presentada dentro de los marcos vigentes. En todo caso son los organismos públicos que hasta ahora no ha realizado un reordenamiento territorial, ningún plan de reforestación a la vera de los ríos, y no han exigido un cambio de técnica y obras en los campos agrícolas de la cuenca media quienes deben dar cuenta de por qué avanzan o no estos proyectos. Vale recordar que recientemente Jesús María informó haber frenado obras de engavionado por falta de fondos y reclama una deuda de tres millones a la Provincia en ese sentido. Asimismo es importante rememorar el reciente debate en audiencias por la construcción de un dique en la Reserva de Ascochinga, donde se planteó un pedido de solidaridad a Sierras Chicas para sacrificar esa área en favor de las urbanizaciones en riesgo ya existentes en la zona baja. Mientras tanto aquí, sin tener aún garantizada la estabilidad de las áreas urbanas ya consolidadas, en una zona donde el río llegó a arrastrar hasta 150 metros de terrenos en la última crecida, avanzan nuevos loteos.